“El verano es para disfrutar, ¿no?”
Las vacaciones son momentos de descanso y disfrute; pero también pueden implicar riesgos para las personas adolescentes y jóvenes en relación al consumo de drogas. En muchos casos, la búsqueda de diversión y el aumento del tiempo libre, en ocasiones sin supervisión; crean un caldo de cultivo ideal para comportamientos o conductas de riesgo.
Dónde surgen estos consumos y las motivaciones para consumir en verano
Como profesionales y familia, es fundamental entender dónde surgen estos consumos y qué les motiva a consumir:
- Las fiestas con amigos y familia pueden ser lugares donde los jóvenes son más vulnerables al consumo, especialmente si se da en un ambiente de permisividad o de tolerancia. Esto, junto con el deseo de experimentar nuevas emociones y sensaciones puede hacer que les acerquen a sustancias que les prometen un “escape” o “euforia” de una manera rápida.
- El verano está asociado con un aumento de fiestas patronales, festivales, botellones… donde las personas jóvenes buscan vivir experiencias intensas, conocer gente nueva y disfrutar al máximo. Algunas de las sustancias que existen, especialmente aquellas que alteran el estado de ánimo, pueden ser vistas como un medio para alcanzar esas sensaciones de “desinhibición” y euforia. La sensación de estar “fuera de control” o de romper con las normas tradicionales, pueden ser tentadoras para aquellos que buscan explorar sus límites.
- El aumento de las temperaturas y el consumo del alcohol están muy vinculados a nivel cultural y social. Vivimos en un país donde no es necesario tener una excusa para beber una cerveza, pero si a esto le unimos lo refrescante que puede resultar una buena cerveza fría en momentos de tanto calor, la juventud puede percibirlo como una forma rápida de obtener esa sensación de bienestar al sentir que se refrescan y lo alivian.
- En este tiempo libre, los adolescentes están más tiempo con sus grupos de iguales, generalmente sin supervisión adulta, y si éstos promueven el consumo, la presión de grupo puede ser un factor determinante.
- El tiempo libre y la falta de rutina diaria pueden dar lugar a la búsqueda de maneras de “llenar” ese vacío y en ocasiones, el consumo puede parecer una opción atractiva.
En definitiva, el consumo de alcohol y otras sustancias suele verse como parte del plan, pero ¿realmente “no pasa nada”?
Debemos entender que como adolescentes y jóvenes que son, no son capaces de anticiparse a los riesgos y la sensación de “yo controlo” les hace sentirse inmortales. Frases como “Solo es una copa” o “Voy a probar, pero controlo” ponen de manifiesto esta manera de entender.
Y como adulto de referencia, ¿qué está en mi mano?
- Mantener una comunicación abierta y natural sobre el consumo de sustancias; sin dramatizar, pero dejando claro cuál es nuestra postura. Es importante también escucharles sin juzgar, para que puedan compartir sus pensamientos y experiencias.
- Fomentar actividades saludables ayuda a tener un verano con estructurado y reduce el aburrimiento y por tanto las situaciones de riesgo.
- Establecer horarios, responsabilidades y consecuencias es básico como guía para nuestros jóvenes. Por sí mismos, les resulta complicado.
- Supervisar sin invadir.
- Servir de ejemplo; es importante entender que los más jóvenes aprenden más por lo que ven que por lo que se les dice.
Aquí van tips para disfrutar de tu verano sin riesgos. ¡Apunta!
- No sigas la corriente: Decir «NO» también es una opción válida y no tienes que justificarte. Ten preparadas frases como: “Paso, no es lo mío” o “Qué va, gracias”
- Rodéate de gente que te respeta: Si tienes que ser alguien que no eres, ese, no es tu lugar. Estar con personas que te valoran es la mejor protección.
- Elige bien tu plan: La diversión no depende del alcohol ni de otras sustancias.
Recuerda…
El verano está para vivirlo, disfrutarlo y recordarlo con alegría. Así que ya sabes: tú decides cómo, con quién y hasta dónde.
Y recuerda… Con el alcohol; consumo 0.
Llámanos al 699 480 480 o si lo prefieres prevencionadicciones@madrid.es
Marta Ramírez Molina
Educadora Social del Servicio PAD

