En los últimos años, el consumo de sustancias psicoactivas ha evolucionado. Actualmente, sobre todo entre los jóvenes y en contextos de ocio, se observa una práctica creciente del policonsumo. Este hábito multiplica los riesgos para la salud, tanto física como mental y, puede tener consecuencias impredecibles.
El policonsumo implica consumir dos o más sustancias en un mismo periodo de tiempo, ya sea para aumentar las sensaciones, neutralizar los efectos indeseados o, por experimentación. Algunas mezclas están tan normalizadas que se pierde la percepción de peligrosidad que tienen y, sin embargo, son las más comunes las que generan más urgencias médicas:
- Alcohol + Benzodiacepinas (p.ej. Diazepam): podría producir somnolencia extrema, pérdida de consciencia, paro respiratorio o coma.
- Cannabis + Alcohol: puede potenciar los efectos de embriaguez, disminuye la coordinación y favorece las conductas impulsivas.
- Estimulantes (MDMA, cocaína) + depresores (GHB, alcohol): confunden al sistema nervioso, el cuerpo intenta reaccionar ante señales contradictorias, haciendo aumentar el riesgo de fallo cardíaco o colapso.
Esta forma de consumo altera la forma en que actúan las sustancias en el cuerpo, dando lugar a efectos impredecibles, incluso mortales. Se puede leer más información sobre ello en el siguiente enlace: Plan Nacional sobre Drogas – Ministerio de Sanidad.
¿Por qué las personas llevan a cabo esta práctica?
Cada persona tiene sus razones, pero entre los principales motivos, cabe destacar:
- La búsqueda de un efecto concreto, como, por ejemplo, sentir una mayor euforia, empatía o relajación.
- El deseo de suavizar efectos negativos de otras drogas: por ejemplo, tomar GHB para bajar el “subidón” de un estimulante (p.ej. Cocaína)
- Por la accesibilidad que hay de las sustancias, las cuales se pueden conseguir fácilmente
- Por la presión social, la falta de información o la falta de habilidades para decir “no” ante un ofrecimiento.
Además, en muchas ocasiones, se inicia con el consumo de una sustancia (p.ej. Cannabis o alcohol) y se le van añadiendo otras según el contexto, lo que dificulta el control sobre lo que se está tomando.
¿Existen combinaciones seguras?
¡NO! Aunque en internet se puedan encontrar tablas que clasifiquen combinaciones como “seguras”, ningún policonsumo puede considerarse libre de riesgo. Como señalan desde la Agencia de la UE sobre drogas (EUDA): “El consumo de múltiples drogas puede aumentar tanto los riesgos agudos como los crónicos asociados al consumo”. En la siguiente entrada se puede obtener más información: Verifica RTVE – ¿Existen combinaciones de drogas seguras?
Las consecuencias del policonsumo son variadas, abarcan desde intoxicaciones leves hasta sobredosis. Algunas consecuencias incluyen: la dependencia a múltiples sustancias, el deterioro cognitivo y emocional, el daño hepático, cardíaco o neurológico y, una mayor dificultad para recibir atención médica eficaz en una urgencia.
¿Qué podemos hacer?
- Informarse en fuentes fiables: no todo lo que está en internet es verídico.
- No confiar en “consejos” sin base científica.
- Evitar combinaciones desconocidas.
Como recurso audiovisual, te recomiendo el siguiente documental: “Drogas: lo que nadie te cuenta” – Documental RTVE
Laura Díez
Orientadora familiar del Servicio PAD

