En los últimos años, el Tusi o cocaína rosa, ha ganado popularidad en entornos de fiesta, clubs nocturnos y redes sociales.

Esta droga se denomina en la calle de diversas maneras: tusi, tusibi, tucibi. 2C-B. Es una droga que se presenta como un polvo de color rosa (que se inhala), de ahí que se le denomine cocaína rosa. Alrededor de esta droga se asocian mitos que pueden infravalorar su consumo y a tomar decisiones peligrosas.

Los mitos más populares sobre esta sustancia son los siguientes:

Mito 1. “El Tusi es cocaína rosa”:

Respuesta: Aunque se le conoce en la calle como cocaína rosa, no contiene cocaína. Es una mezcla de ketamina, MDMA, cafeína, benzodiacepinas y colorantes. Su composición en variable y su efecto impredecible y de alto riesgo.

Mito 2: “Como es de color rosa, es menos peligrosa”.

Respuesta: El color no revela seguridad. Su color rosado se debe a los colorantes que usan. Desde su marketing o su venta utilizan formas, colores o logotipos atractivos para aumentar consumo y que reduzca la sensación de peligro. Esta cualidad (que sea rosa) no la exime de los efectos y consecuencias que pueda llegar a tener como alucinaciones, ansiedad, paranoia, daño cerebral incluso la muerte.

Mito 3:  “No pasa nada si se consume en el fin de semana”.

 

Respuesta: Incorrecto. Las personas que las consumen desconocen la composición de la sustancia que ingieren, las alteraciones que haya sufrido la sustancia y la dosis real que consumen.  Consumirla en el fin de semana ya implica el riesgo de generar un hábito y finalmente llegar a la adicción.

Mito 4: “El Tusi no genera adicción”.

Respuesta: Sí lo genera. Su composición es variable, pero muchas de las sustancias que lo componen tienen un alto potencial adictivo afectando al sistema nervioso central. El riesgo de dependencia es alto, y más si es habitual su consumo.

 

Mito 5:   “El Tusi es una droga que se consume en fiestas, por lo que no tiene que ser tan peligrosa”.

Respuesta: Los efectos del consumo de Tusi en fiestas puede llevar a: deshidratación, sobredosis o combinaciones explosivas con otras drogas como puede ser el alcohol. Que se utilice en fiestas no implica que sea lo adecuado, que sea seguro o que sea inofensivo. El riesgo para la salud es el mismo, se consuma donde se consuma.

Los mitos o falsas creencias en relación con las sustancias suponen detectarlo y trabajarlo en casa. ¿Y qué puedo hacer yo como padre, madre o persona responsable de un/a menor?

1. Analízate. Realiza una labor propia sobre lo que piensas sobre las sustancias y si es posible, que, sin ser consciente, sostengas un mito sobre alguna de ellas. Si necesitamos saber más sobre las sustancias desde la página web, www.serviciopad.es,  se puede consultar tanto desde la parte de familias como desde la parte del blog.

2. Detecta mitos de tu adolescente y reflexiona conjuntamente. Cuestionar los mitos requiere aportar argumentos basados en la ciencia, hablar con tono suave y con la calma y dar espacio a nuestro hijo/a para que pueda pensar y responder. No se trata de dar una clase magistral, sino de generar una conversación bidireccional donde ambos se respeten y se escuchen.

3. No te angusties. En ocasiones reflexionar implica que no se llega a la idea que nosotros queremos o pensábamos llegar, la reflexión requiere madurez y tiempo, por lo que es imprescindible tener paciencia.

4. Anima a tu hijo/a a consultar páginas seguras, fiables sobre estos temas o estos mitos para aportar otra visión sobre ello. Para eso, previamente es necesario hacer una búsqueda de dichas páginas para poder trasladárselas.

5. Genera un clima adecuado en casa. Incorporar el debate, o la reflexión implica crear desde casa un ambiente propicio para ello, encontrando momentos para hablar, evitar las criticas o exigencias constantes y reforzar los logros o momentos en los que se encuentran nuestros hijos/as.

Si como familia me planteo dudas en cómo abordar este tipo de situaciones con mi hijo/a ¡desde el SERVICIO PAD podemos ayudarte!

Margarita Iniesta

Orientadora familiar del Servicio PAD