¿Observas en tu hijo o hija más irritabilidad y excitación de lo normal? ¿Le notas con más tensión y agitación pero, a la vez, también con más cansancio?

Existen diferentes teorías que asocian el uso de las pantallas con consecuencias a nivel emocional y cerebral, como afectación sobre el sueño, problemas a nivel cognitivo o en el estado de ánimo. Por ello, cuando observemos estos síntomas en nuestros hijos e hijas, además de valorar o descartar que se estén produciendo por otros motivos, no está de más que analicemos el uso diario de pantallas que están realizando. Y si este es el caso, poder realizar cambios que les ayuden a tener unas rutinas más adecuadas.

 

¿Y si nos acercamos a conocer sus gustos?

Antes de nada, el primer paso es conocer una serie de cuestiones que son importantes y que pueden ser el punto de partida para reflexionar sobre el tema. Tener una postura de escucha y dialogo con nuestros hijos e hijas nos puede ayudar a conocer mejor el uso que hacen de las pantallas, como primer paso para saber dónde están y por lo tanto como les podemos ayudar.

Para ello, puede ser bueno que nos hagamos estas preguntas:

  • ¿Qué ve en televisión e Internet? ¿A qué juega?
  • ¿A qué juega cuando se reúne on line con sus amistades?
  • ¿Qué juegos prefiere y por qué? 
  • ¿Qué dice mientras juega?
  • ¿Hay algún juego problemático, es decir, al que le dedica demasiado tiempo o con el que tiene un comportamiento exaltado o agresivo? 
  • ¿En qué momentos o situaciones le predisponen más a jugar?
  • ¿Qué clase de vídeos busca?
  • Sus amistades que tienen móvil, ¿para qué lo usan?
  • Cuando juega online, ¿le han preguntado su nombre? ¿Dónde vive y su teléfono?

 

A través del diálogo, la observación y la supervisión del uso que hacen de las pantallas  podremos contestar a estas preguntas, y junto a la información sobre los diferentes riesgos que pueden estar detrás de un mal uso, llegar a conclusiones y reflexiones que nos permitan hacer cambios, cuando estos sean necesarios. Todo ello con el objetivo de buscar una mayor efectividad en la protección a menores y adolescentes por parte de la familia y de autoprotección por parte de la persona.

Algunos de estos cambios pueden estar relacionados con las horas dedicadas al juego, la negociación de normas y límites, la promoción de alternativas de ocio y el fomento de  ciertas habilidades personales, emocionales y sociales, cuestiones que ya hemos tratado desde el Servicio de Orientación Familiar en el intento de acercaros reflexiones y pautas que puedan ayudaros a generar rutinas adecuadas en vuestras casas, y que podéis encontrar en este Blog.

No olvidemos que la tecnología aporta muchos beneficios, las pantallas están aquí para quedarse y nuestros hijos e hijas han crecido con ellas. Ayudémosles a hacer un buen uso en lugar de un abuso, guiándoles y ofreciéndoles alternativas para sacar lo mejor de ellas

 

Y si veis que no podéis hacerlo solos o solas, desde Servicio PAD podemos ayudaros! 
Llamadnos al 699 480 480 o mandadnos un mail a prevenciónadicciones@madrid.es

 

Pilar Coello Sánchez

Psicóloga y Orientadora  Familiar del Servicio PAD