Las apuestas online son actividades de juego de azar realizadas a través de internet en las que se arriesga dinero sobre un resultado incierto. Incluyen, entre otras modalidades, apuestas deportivas, juegos de casino, póquer y otros juegos con dinero.
Su disponibilidad permanente, la rapidez de las apuestas, la posibilidad de jugar desde el móvil y determinadas características de diseño pueden facilitar sesiones de juego frecuentes o intensas. Sin embargo, no todas las personas que apuestan desarrollan un problema. Conviene diferenciar entre participar en juegos de azar, presentar un patrón de juego problemático y desarrollar un trastorno por juego.
En España, las personas menores de 18 años no pueden participar legalmente en juegos de azar con dinero. Aun así, las encuestas muestran que una parte de la población adolescente declara haber jugado.
¿Qué dicen los datos más recientes?
Según ESTUDES 2025, el 13,0 % del alumnado de 14 a 18 años declaró haber jugado a juegos de azar online en los últimos 12 meses. La prevalencia fue muy superior entre los chicos (20,7 %) que entre las chicas (5,3 %).
Entre quienes habían jugado online, también se observó una mayor proporción de posible juego problemático, especialmente entre quienes jugaban con mayor frecuencia o gastaban más dinero.
Estos datos no significan que el 13 % tenga una adicción al juego. Hablan de participación en juegos de azar. El juego problemático y el trastorno por juego requieren indicadores adicionales de pérdida de control, consecuencias negativas e interferencia con la vida cotidiana.
¿Qué papel tienen las redes sociales y las personas creadoras de contenido?
Las redes sociales forman parte del entorno en el que adolescentes y jóvenes reciben mensajes sobre ocio, dinero, éxito, deporte y consumo. En ese contexto, algunas cuentas pueden promocionar apuestas, pronósticos o estrategias de juego.
Las personas creadoras de contenido pueden influir porque generan cercanía, confianza o identificación con sus audiencias. Cuando una promoción de apuestas aparece integrada en contenido cotidiano o se presenta como una vía sencilla para ganar dinero, puede reducir la percepción de riesgo o hacer que el juego parezca más normal o accesible.
Pero conviene evitar una idea simplista: una persona adolescente no comienza a apostar únicamente porque siga a un influencer. La participación en juegos de azar depende de múltiples factores, como la accesibilidad, el grupo de iguales, la percepción de riesgo, las expectativas de ganancia, la publicidad, las experiencias familiares y las características personales.
Publicidad, influencers y regulación
En España existe una regulación específica de las comunicaciones comerciales sobre juego. La normativa prohíbe dirigir publicidad de juego directa o indirectamente a menores de edad y obliga a utilizar mecanismos para evitar que estas comunicaciones lleguen a este público.
También establece condiciones específicas para la publicidad en redes sociales y para las personas pronosticadoras de apuestas. En particular, los operadores no pueden utilizar como pronosticadores publicitarios a personas que hayan adquirido notoriedad pública por actividades distintas de la pronosticación de apuestas.
El marco regulatorio continúa evolucionando. En 2026, la Dirección General de Ordenación del Juego abrió una consulta pública para reforzar la regulación de influencers, promociones de captación y publicidad digital, lo que muestra que este sigue siendo un ámbito de especial preocupación.
No todo contenido sobre apuestas es igual
En redes podemos encontrar desde publicidad claramente identificada hasta recomendaciones, pronósticos, enlaces de afiliación o contenidos que mezclan entretenimiento y promoción.
Por eso es importante aprender a preguntarnos:
- ¿Quién está recomendando apostar y qué gana con ello?
- ¿El contenido está patrocinado o incluye enlaces de afiliación?
- ¿Se muestran también las pérdidas o solo las ganancias?
- ¿Se presenta el juego como una forma de ganar dinero de manera fácil o frecuente?
- ¿La persona que lo promociona tiene algún interés económico en que otras personas se registren o apuesten?
- ¿El contenido está dirigido o resulta especialmente atractivo para personas menores de edad?
Cuando solo se enseñan las ganancias
Una de las distorsiones más frecuentes en los contenidos relacionados con apuestas consiste en mostrar premios, aciertos o estilos de vida asociados al éxito sin enseñar con la misma claridad las pérdidas.
Esto puede generar una percepción equivocada de las probabilidades reales. En los juegos de azar, el conocimiento deportivo o la experiencia pueden influir en determinadas decisiones, pero no eliminan el componente de incertidumbre ni garantizan ganancias.
Además, algunas personas pueden intentar recuperar el dinero perdido apostando de nuevo, un patrón conocido como persecución de pérdidas. Cuando aparece, aumenta el riesgo de entrar en una dinámica de juego cada vez más difícil de controlar.
El papel de las familias
Las familias pueden desempeñar un papel protector importante, pero la prevención no debería reducirse a vigilar cada movimiento en internet.
Supervisar de manera ajustada a la edad puede ser necesario, especialmente en menores, pero resulta más eficaz cuando se combina con conversación, confianza y educación crítica.
Algunas preguntas pueden ayudar a abrir ese diálogo:
- ¿Qué cuentas sigues y qué te gusta de ellas?
- ¿Te aparece publicidad o contenido relacionado con apuestas?
- ¿Sabes distinguir un consejo de una promoción pagada?
- ¿Qué crees que gana la persona que comparte ese enlace o código?
- ¿Qué pasa con el dinero que se pierde?
- ¿Conoces que las personas menores de 18 años no pueden jugar legalmente con dinero?
Hablar de estas cuestiones antes de que aparezca un problema permite desarrollar pensamiento crítico y reducir la normalización del juego.
También es útil observar señales como mentir sobre el juego, pedir dinero con frecuencia, perseguir pérdidas, jugar a escondidas, irritarse cuando no se puede apostar o abandonar actividades importantes por seguir jugando.
Prevenir es ayudar a comprender cómo funciona el juego
La prevención no consiste únicamente en decir «no apuestes». También implica explicar cómo funcionan las probabilidades, cómo se construye la publicidad, qué intereses económicos existen detrás de determinados contenidos y por qué las pérdidas forman parte del propio modelo de negocio.
Cuanto mejor comprendan adolescentes y jóvenes cómo se diseñan estos entornos, más herramientas tendrán para cuestionar mensajes que presentan las apuestas como una vía rápida hacia el éxito o el dinero.
Que una persona famosa gane visibilidad hablando de apuestas no convierte esas apuestas en una forma segura de ganar dinero.
Si tienes dudas sobre apuestas, juego de azar u otras conductas que puedan generar riesgo en adolescentes y jóvenes, el Servicio PAD puede orientarte y acompañarte.
Llámanos al 699 480 480 o, si lo prefieres, escribe a prevencionadicciones@madrid.es.
Clara López González
Orientadora familiar del Servicio PAD

